lunes, 4 de noviembre de 2019

LA CORRESPONSABILIDAD DE LA CORRUPCIÓN: EL LIBRE ALBEDRÍO COMO IMPERATIVO MORAL DE LA DEMOCRACIA


RESUMEN
El presente artículo toma como referencia la reflexión de la Doctrina Social de la Iglesia Católica (DSI), quien se ha venido manifestado en temas de relevancia social a partir de su primera encíclica del Rerum Novarum  «De las cosas nuevas» promulgada por el papa León XIII en 1891.

En su desarrollo se abordará la interrogante: ¿quién es responsable de la corrupción? ¿El gobernante o el gobernado? ¿El individuo o la sociedad? Para dilucidar estas cuestiones nos remitimos al objeto de un Estado de Derecho y a las doctrinas del libre albedrío.

Palabras clave:
Estado de Derecho, corrupción, libre albedrío.

INTRODUCCIÓN
La noción del bien y el mal, en el contexto de la corrupción, se ha ido perdiendo e incluso justificando con términos amables como “pagos de facilitación”, “pagos de aceleración” o “regalos de agradecimiento”. Ya no se denuncia porque la policía es corrupta; el trámite, burocrático y las consecuencias, obstruyen el desarrollo profesional. Las empresas, buenas y malas, parten de la premisa que para ganar una licitación deben presupuestar el diezmo como una condición de mercado para poder competir. Por lo tanto, se acepta, silente.

La corrupción es inmoralidad individual pero además, representa un daño directo a la moral pública. La sociedad se ha acostumbrado complacientemente a la corrupción como si lo verdaderamente grave fuera “roba pero no hace obra”. Ha perdido su capacidad de indignación porque también se sirve de los beneficios de la corrupción o evita los perjuicios de su combate.

La responsabilidad individual y colectiva, como gobernantes y como gobernados, emerge del acto de elección – dentro de un proceso democrático – porque es la configuración  moral del libre albedrío. La sociedad olvida que un Estado de Derecho existe para establecer límites al ejercicio de un poder conferido porque se ha renunciado previamente a la libertad para pretender bienes – supuestamente– superiores.

DESARROLLO

Objeto del Estado de Derecho
Según las ideas políticas de Locke, el origen de la sociedad es el pacto. Aunque los hombres poseían la ley natural promulgada por la razón humana como reflejo de Dios, no garantizaba que todos la respeten. Por lo tanto, se constituye una sociedad organizada para la más efectiva preservación de derechos y libertades, mediante un acuerdo o pacto establecido entre ellos.

Para Hobbes, el hombre es un lobo para el hombre y el estado de naturaleza es un estado de violencia y guerra de todos contra todos. Él estima que sólo una fuerza superior y el sometimiento a ella, puede establecer el vínculo o contrato entre los hombres.

Rosseau sostiene que los hombres no se someten sino a la ley que ellos mismos han dado, viniendo a crear una unión social perfecta, cuya expresión y principio rector es la voluntad general.

En síntesis, el Estado de Derecho surge como alternativa al Estado de Naturaleza, para garantizar el respeto de los derechos y cumplimiento de los deberes establecidos en común acuerdo y considerados superiores.

Doctrinas del Libre Albedrío
Las doctrinas del libre albedrío, sostienen que las personas tienen la libertad de elegir y tomar decisiones.

Existen varios puntos de vista sobre si la libertad metafísica existe, es decir, si las personas tienen el poder de elegir entre alternativas genuinas. A continuación se presenta un breve resumen al respecto:

DOCTRINAS DEL LIBRE ALBEDRÍO

EN CONTRA
A FAVOR
Determinismo
Es el punto de vista según el cual todos los eventos son resultados inevitables de causas previas, de que todo lo que pasa tiene una razón de ser.
Indeterminismo
Especula que el determinismo es incorrecto porque hay acontecimientos que no son determinados enteramente por acontecimientos previos
Incompatibilismo
Mantiene que el determinismo no se puede reconciliar con el libre albedrío. Si el determinismo es verdad, cada elección es determinada por acontecimientos previos y no hay libertad.
Compatibilismo
Los compatibilistas pueden definir al libre albedrío como el surgimiento de una causa interior, tal como los pensamientos, las creencias y los deseos que uno piense que existen en uno mismo.
Determinismo duro
Este punto de vista acepta tanto el determinismo como el incompatibilismo, y rechaza la idea de que los humanos poseen un libre albedrío.
Libertarismo filosófico
Mantiene que los individuos tienen libertad metafísica y por lo tanto rechaza el determinismo.

Determinismo suave
Es la filosofía que acepta tanto el determinismo como el compatibilismo.

Teoría de la agencia
La teoría de la agencia sostiene que un acto de libre albedrío es un caso de agente-causalidad, por lo cual un agente (persona, el ser) causa un acontecimiento.

Argumentos a favor del Libre Albedrío

-          Compatibilismo
Los compatibilistas, quienes creen compatible el libre albedrío con el determinismo, argumentan que la habilidad para hacer lo “contrario” sólo tiene sentido cuando se manejan expectativas y no con un futuro totalmente desconocido.

-          Hinduismo
En la filosofía hindú, no hay un conflicto entre el destino y libre albedrío, ya que las dos son formas del karma del individuo.

-          Teología Cristiana
En la teología cristiana, Dios es descrito no solamente como alguien omnisciente sino que además es omnipotente. Él sabe que influenciará las decisiones individuales, y con la virtud de su omnipotencia, Él controla esos factores. Esto se vuelve especialmente importante para las doctrinas relacionadas con la salvación y la predestinación.

-          Cristianos no-Calvinistas, protestantes, arminianos y metodistas.
Cristianos no-Calvinistas intentan una reconciliación con los conceptos duales de Predestinación y libre albedrío al señalar la situación de Dios como Cristo. Al tomar la forma de un hombre, un elemento necesario en este proceso es que Jesús vivió en la forma de un mortal. Cuando Jesús nació, no fue creado por el poder omnisciente de Dios el Creador, sino con la mente de un niño —aun así, era todavía completamente Dios. El precedente que esto crea es que Dios es capaz de abandonar sabiduría, o ignorarla, mientras siga siendo Dios. Aunque esto no es inconcebible, y aunque la omnisciencia, y que Dios sabe cuál es el futuro que le espera a los individuos, el cual está en poder de negar este conocimiento en orden de preservar el libre albedrío individual.

Sin embargo, una reconciliación más compatible con la teología no-calvinista establece que Dios es, de hecho, ignorante de los eventos futuros, pero, siendo eterno, está fuera del tiempo y del pasado, presente y futuro como una sola creación. Consecuencialmente no se cree que Dios sabría que Jeffrey Dahmer iba a ser culpable de homicidio años antes del evento, pero que Dios estaba consciente de ello por toda la eternidad, viendo todo el tiempo como un presente único. Esta era la vista ofrecida por Boecio en su libro V “La Consolación de Filosofía”.

-          Catolicismo
El énfasis del catolicismo en el libre albedrío y gracia es generalmente contrastado con la predestinación de la cristiandad protestante especialmente después de la contrarreforma, pero entender conceptos que difieren acerca del libre albedrío, es tan importante como entender los diversos conceptos de la naturaleza de Dios, centrándose en la idea en que Dios puede ser todopoderoso y omnisapiente aunque la gente continúe ejercitando el libre albedrío, ya que Dios no existe en el tiempo.

El Concilio de Trento declaró que el libre albedrío del hombre, movido y animado por Dios, puede por su consentimiento cooperar con Dios, quien anima e invita su acción; y que por ello puede disponerse y prepararse para obtener la gracia de justificación. La voluntad puede resistirse a la gracia de Dios si así elige. No es como una cosa inanimada que permanece puramente pasiva.

De los argumentos a favor del libre albedrío, tenemos que sólo cuando se tiene libertad de decidir de entre dos o más alternativas opuestas, puede uno responsabilizarse por los efectos en los que derivan tales decisiones.  El filósofo Isaías Berlín clamó que para tener opción de libertad el agente debería poder actuar de manera contraria. La influencia de una coerción no es libertad y el agente no sería moralmente responsable.

CONCLUSIÓN
Conforme a la doctrina del Libre Albedrío, cada individuo (gobernante o gobernado) es responsable por sus actos. El corrupto muchas veces no es consciente de que lo es porque ha sublimado su conducta, ha racionalizado. Un pasaje de Jeremías dice “Conviértanse ellos a ti, y tú no te conviertas a ellos”. Uno no tiene que adaptarse a la lógica cotidiana de un corrupto. Uno tiene que lograr que ellos regresen a un estándar, por lo menos del respeto a la norma, como parámetro de convivencia social. Asimismo, cada ciudadano ha decidido ceder por voluntariamente su libertad o poder en favor del Estado. En ese sentido, posee la responsabilidad elegir a sus autoridades y asumir las consecuencias derivadas de tal elección. La corrupción no es solo relevante en el aspecto económico, sino también desde los bienes inmateriales que tienen que ver con la dignidad humana, sacrificada en cada acto de corrupción permitida.

BIBLIOGRAFÍA

-          Foro Social Cristiano (2015). Lima: Perú. Instituto de Estudios Social Cristianos (IESC)
-          Navarro Cordón, Juan Manuel y Pardo, José Luis. Historia de la Filosofía, Madrid, Anaya, 2009
-          Boecio (S/f). La Consolación de la Filosofía: Libro V. Ediciones Perdidas. Disponible en: http://www.librosdearena.es/Biblioteca_pdf/consolacion_de_la_filosofia.pdf
-          El Concilio de Trento (1547). Sesión VI, capítulos 1 y 5. Disponible en http://www.thecounciloftrent.com/ch6.htm
-          Jeremías 15:19 Versión Reina-Valera 1960 © Sociedades Bíblicas en América Latina, 1960. Renovado © Sociedades Bíblicas Unidas, 1988.

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